Sorprendido, mas bien dicho pasmado al escuchar ¡esa no va ir mas al colegio!, seguido de garabatos, de rabia, de mal hablar. Era la conversación muy alterada de una mujer con un hombre sobre una niña que al parecer era su hija, y que según sus palabras, decidían que ella ya no merecía estudiar.
No se que pasó o pasa en esas vidas, no puedo tener una visión clara de la razón para tan gran desprecio hacia una hija. Puedo ver a esa niña pequeña recién apareciendo en este mundo, rodeada de adultos que no parecen malas personas. Puedo ver que al crecer fueron apareciendo los efectos de esta vida, los efectos de seres humanos mal pensantes.
Cuando niños el conocimiento va de acuerdo a lo que los adultos nos van presentando. Pero hay un conocimiento inicial, básico, independiente de cualquier ser que nos rodea. Es un conocimiento inconciente, no guiado. Es el instinto que nos mueve a aprender, a vivir, a conocer nuestro habitat.
Puedo ver todavía a esa niña, que representa a millones de niñas, donde los adultos no fueron capaces de entender que pasa. Donde sus vidas se van por caminos imposibles de manejar, de entender por sus padres o adultos cercanos.
Como entender a esos niños que crecieron supuestamente en buenos hogares, en buenas instituciones, y sin embargo no son lo que “se esperaba de ellos”.
La sicología tiene respuestas, la filosofía muchas más, la religión tiene más aún. Se nos califica de una manera al ser niños. Se nos estereotipa según lo que dicta nuestro creer de lo correcto.
Pero la niña aun esta ahi, pequeña, esperando crecer. Sin pensar en su futuro. Solo juega, solo salta y se rie. Llora y se queja, pues las cosas van cambiando, y cambian, y cambian. Ella ya conoce mas situaciones, mas personas, mas sensaciones. Su conocimiento es mayor.
¿Pero porqué el conocimiento no le sirve?
Creo que debo pensar en el antes de aprender, el antes de saber cosas. Es el período infantil, el inicial, el instintivo.
Quiero quedarme con lo bueno, para entender a esta niña que no encaja en el sistema. Quiero quedarme en ella cuando tenía tres años e imaginar que esta bien.
Simplificar, acercarme a ella y abrazarla, y decirle que no se preocupe, que todo estará bien. Que no irá al colegio pero que alguien que esta en el futuro, en una pequeña ventana, escuchó a su madre hablar atrocidades…y le manda, desde la distancia invisible, unas palabras que tal vez viajen en el tiempo… sobre las alas de una mariposa.